Flor Gerbera

flor gerbera fuciaLa flor Gerbera es muy popular y ampliamente usado como planta de jardín o flores de corte. La Gerbera, es un género de plantas ornamentales originaria de África del Sur específicamente de la región de Transvaal, también se conoce como margarita del Transvaal, la gerbera pertenece a la familia de las compuestas Asteraceae. Su nombre científico es Trangott Gerber, es herbácea, vivaz, de crecimiento en roseta, cuyo cultivo puede durar varios años, sin embargo comercialmente solo interesa cultivarla durante dos o tres, según cultivares y técnicas de cultivo empleadas ya que después disminuye la productividad.

La Gerbera es una de las “flor de corte” más importante ocupando la quinta posición en el mundo entero después de rosa, clavel (carnation), crisantemo, y tulipán.

La gerbera cuenta con unas 150 especies descritas y de estas, solo 38 aceptadas. Las variedades de cultivo comercial de la gerbera proceden principalmente de hibridaciones con especies del sur de África (Gerbera jamesonii y Gerbera Viridifolia; de dicha cruza se obtiene la Gerbera hybrida), donde el clima es tropical de montaña. El nombre científico viene dado por un médico alemán llamado Jameson que coleccionó muchas plantas, sobre todo en la península danesa de Jutlandia.

Entre las distintas clases de gerberas que existen se aprecia que varían mucho en forma, tamaño y colores: blanco, amarillo, naranja, rojo, rosa. El centro de la flor gerbera es a veces negro además en muchas ocasiones  la misma flor puede tener pétalos de varios colores.

Las gerberas crecen exitosamente bajo un amplio rango de condiciones en muchas áreas del mundo. Se observan en terrenos altos, al pie de las montañas, principalmente en el sudeste de África y en Madagascar, así como en las regiones tropicales de Asia, es decir, en Ceilán, India hasta Nepal, en la península de Indochina hasta China y en Indonesia.

La gerbera no soporta a la intemperie las temperaturas muy bajas; el sistema radicular es pivotante en origen, pero a medida que se desarrolla, se convierte en fasciculado y está compuesto por gruesas raíces de las que parten numerosas raicillas.

La gerbera se distingue por un eje del vástago bastante acortado y algo grueso. Los entrenudos son cortos y los nudos están uno sobre otro. A causa de esto, las hojas se concentran y agrupan en forma de roseta con hojas alargadas, con grandes lóbulos, de unos 40 cm, y ligeramente hendidas en los bordes; en los ángulos de las distintas hojas se encuentran las yemas axilares, de las cuales salen vástagos laterales que forman sus propias rosetas de hojas y raíces, de este modo, las gerberas forman al crecer plantas compactas; del pecíolo de algunas de ellas evolucionarán los brotes florales, que van a desarrollar unos vástagos o pedúnculos con una inflorescencia terminal en capítulo. El pedúnculo puede ser de distintos grosores, y su longitud depende del cultivar y de las condiciones medioambientales existentes.

Las gerberas se cultivan como planta de maceta y para flor de corte, normalmente bajo protección y con aporte de calor.

En el caso de las flores de gerbera se puede mencionar que son heteromórficas, por lo que las flores de un mismo genotipo pueden diferir en simetría, expresión sexual, número de pétalos y pigmentación. Sus inflorescencias son llamadas capítulos y están colocadas individualmente sobre largos pedúnculos; en su base son parcialmente leñosas, a veces aterciopeladas y en la parte superior vacías por dentro. La primera inflorescencia sale del meristemo apical del vástago principal de la planta.

Después, la capacidad de floración de este vástago desaparece y las siguientes inflorescencias crecen en los meristemos apicales de las yemas laterales, las cuales se encuentran en los ángulos entre las hojas más jóvenes y los tallos.

Gracias a su estructura característica, los capítulos de gerbera dan la impresión de una flor simple. Cada unidad floral de gerbera tiene una corona compuesta de cinco pétalos, unidos en forma dorsal (adaxial) o radiada. Las flores liguliformes colocadas en el borde del capítulo son un medio de atracción para los insectos, principalmente las abejas y abejorros. Estos insectos, al colectar el polen y el néctar que se acumulan en las flores de la gerbera, contribuyen con su transportación.

La gerbera es una flor muy delicada y debe manipularse con sumo cuidado, siendo conveniente adoptar una serie de precauciones en su manejo desde el instante de la recolección de la gerbera  la cual deberá realizarse a primeras horas de la mañana, cuando la temperatura ambiente del invernadero no sea muy elevada y la gerbera tenga un nivel de hidratación adecuado.

Generalmente la operación de corte de la gerbera se efectúa de 2 a 3 veces por semana, y se procede sujetando la base del pedúnculo, separándolo de la planta mediante un movimiento de rotación de la mano, lo que permite que el callo de inserción del pedúnculo se desprenda sin romperse y que no queden restos del mismo unidos a la planta, pues se favorecería el desarrollo de microorganismos que podrían producir pudriciones de la zona.

Las gerberas deben ser cuidadosamente cuidadas ya que generalmente la gerbera sufre ataques de varias plagas, tales como minadores, trips, mosca blanca, ácaros y nematodos y padecen algunas enfermedades por hongos, especialmente Verticilium y Rhizoctonia que afectan al cuello de la planta y Oidio (Erysiphae) que afecta a las hojas. En ambientes demasiado húmedos y mal ventilados pueden aparecer ataques de Botrytis.